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viernes, 12 de septiembre de 2008

Sencillo Método contra la Soberbia

La soberbia es una forma particular de la discapacidad que suele afectar a gobernantes, directivos, funcionarios, etc. pero también a porteros, choferes de colectivo, empleados públicos y a casi todos aquellos infelices mortales que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder.

He aquí algunos consejos para no caer en la tentación:

Diríjase usted a una zona rural, elija el campo que más le guste, desnúdese y espere a que anochezca.
Cruce entonces el alambrado con cuidado de no perder ninguno de los atributos del poder y camine hasta que sienta que está en medio de la soledad más absoluta.
Una vez allí levante la cabeza al cielo y mire la estrellas.
(En ese instante usted visto desde el espacio debe ser algo así como un virus instalado sobre una pelota de fútbol)
Piense entonces que está usted parado sobre un minúsculo planeta que gira alrededor del sol y que éste es nada más que una estrella pequeña entre millones de estrellas que usted está viendo y que forman nuestra galaxia.
Recuerde además que nuestra galaxia es una de las millones de galaxia que desde hace millones de años giran a través del espacio.

Una vez que haya hecho esto coloque los brazos en jarra sobre la cintura en actitud desafiante o adopte cualquier otra postura que le parezca lo suficientemente cabal como para expresar el inmenso poder que usted tiene e hinchando las venas de cuello grite, con toda la voz que sea capaz de juntar en ese momento,:
-- “Yo sí que soy verdaderamente poderoso” --

Luego espere a ver el resultado...

Si ve que algunas estrellas se sacuden no se haga demasiado problema...

...es que Dios a veces no puede aguantar la risa.

jueves, 28 de agosto de 2008

Predicciones Equivocadas

'Las computadoras del futuro podrían llegar a pesar poco más de 1 tonelada y media.'– Popular Mechanics, previendo la implacable marcha de la ciencia, 1949.

'Creo que existe un mercado mundial para tal vez… cinco computadoras.'– Thomas Watson, presidente de IBM, 1943.

'He viajado a lo largo y ancho de este país y he hablado con las personas más preparadas y puedo asegurar que el procesamiento de datos es una moda pasajera que no durará más de un año.'– El editor encargado de libros mercantiles de la editorial Prentice Hall, 1957.

'Pero… ¿para qué sirve esto?'– Ingeniero de la División de Sistemas Avanzados de Computación de IBM, 1968, comentando sobre el microchip.

'No existe ninguna razón para que alguien quiera tener una computadora en casa'.– Ken Olson, presidente, director y fundador de Digital Equipment Corp., 1977.

Sobre el teléfono:'Ese 'teléfono' tiene demasiados defectos como para ser considerado un medio de comunicación serio. El dispositivo no tiene ningún valor inherente para nosotros.'– Memorando interno de la Western Union, 1876.

Sobre la radio:'La caja de música sin cables no tiene un valor comercial imaginable. ¿Quién iba a pagar por enviar un mensaje a nadie en particular?'– Un socio de David Sarnoff respondiendo a una petición para invertir en la radio en la década de 1920.

'Estoy encantado de que sea Clark Gable y no Gary Cooper el que se estrelle.'– Gary Cooper, tras su decisión de no aceptar el papel protagonista en 'Lo que el viento se llevó'.

Sobre Los Beatles:'No nos gusta su sonido y a la música de guitarra le quedan cuatro días.'– Decca Recording Co. rechazando a los Beatles, 1962.

Sobre el avión:'Las máquinas volantes más pesadas que el aire son imposibles.'– Lord Kelvin, presidente de la Royal Society, 1895.

'Así que nos dirigimos a Atari y le dijimos: 'Hey, tenemos esta cosa maravillosa que hemos construido con algunos de vuestros componentes, ¿qué os parece si nos financiáis? O bien os lo entregamos. Nosotros sólo queremos hacerlo. Pagad nuestro sueldo, haremos el trabajo por vosotros'. Y ellos dijeron: 'No'. Así que luego nos fuimos a Hewlett.Packard y allí nos dijeron: 'Hey, no os necesitamos. Ni siquiera habéis acabado la carrera.'– Steve Jobs, fundador de Apple Computer Inc. intentando que Atari y HP se interesaran en la computadora personal que él y Steve Wozniak querían diseñar.

La Cultura del Slow-Down

Nuevamente, desconozco el autor. Pero que algo sea anónimo no significa que no esté bueno. Excepto en el chusmerío barato, en el que el anonimato es sinónimo de la más simple cobardía. Pero eso es harina de otro costal. En este caso, vale la pena el texto.


Ya hace casi18 años desde que ingresé en la Volvo, una empresa sueca.
Trabajar con ellos es una convivencia muy interesante. Cualquier proyecto aquí demora dos años para concretarse, aunque la idea sea brillante y simple. Es una regla.
Los procesos globalizados causan en nosotros una ansiedad generalizada en la búsqueda de resultados inmediatos.
Los suecos debaten, debaten, realizan "n" reuniones, ponderaciones, etc.
¡Y trabajan! con un esquema más bien “slowdown".

Lo resumo así:

Suecia es del tamaño del estado de San Pablo (Brasil). Tiene tan sólo dos millones de habitantes.
Empresas de capital sueco: Volvo, Scania, Ericsson, Electrolux, ABB, Nokia, Nobel Biocare , etc.
Volvo es la que fabrica los motores propulsores para los cohetes de la NASA.
No conozco un pueblo, como pueblo mismo, que posea más cultura colectiva que los suecos.

La primera vez que fui a Suecia, en 1990, uno de mis colegas suecos me recogía del hotel todas las mañanas. Estábamos en el mes de septiembre, con algo de frío y nevisca. Llegábamos temprano a la Volvo y él estacionaba el auto muy lejos de la puerta de entrada (son 2000 empleados que van en coche a la empresa). El primer día no hice comentario alguno, tampoco el segundo, o el tercero. Hasta que una mañana le pregunté:
- ¿Tienen ustedes lugar fijo para estacionar aquí?, pues noté que llegamos temprano, con el estacionamiento vacío y dejaste el coche al final de todo...
Y él me respondió simplemente:
- Es que, como llegamos temprano, tenemos tiempo para caminar, y quien llega más tarde ya va a llegar retrasado y es mejor que encuentre lugar más cerca de la puerta. ¿No te parece?

En la actualidad, hay un gran movimiento en Europa llamado "Slow Food“, cuyo símbolo es un caracol; tiene su central en Italia (el site en la Internet es muy interesante, visítalo).
Lo que el movimiento Slow Food predica es que las personas deben comer y beber lentamente, dándose tiempo para saborear los alimentos, disfrutando de la preparación, en convivencia con la familia, con los amigos, sin prisa y con calidad. La idea es contraponerse al espíritu del Fast Food y lo que éste representa como estilo de vida.
El Slow Food está sirviendo de base para un movimiento más amplio llamado Slow Europe como resaltó la revista Business Week. La base de todo está en el cuestionamiento de la "prisa" generada por la globalización, por el deseo de "tener en cantidad" (nivel de vida) en contraposición al de "tener en calidad", "calidad de vida" o "calidad del ser".
Según la Business Week, los operarios franceses, aunque trabajen menos horas (35 horas por semana) son más productivos que sus colegas estadounidenses o británicos. Y los alemanes, que en muchas empresas ya implantaron la semana de 28,8 horas de trabajo, vieron su productividad aumentar en un elogiable 20%.


Esa llamada "slow attitude" está llamando la atención hasta de los estadounidenses, discípulos del "fast" (rápido) y del "do it now!" (¡Hágalo ya!). Significa trabajar y hacer las cosas con "más calidad" y "más productividad", y con menos estrés. Significa retomar los valores de la familia, de los amigos, del tiempo libre, del placer del buen ocio, y de la vida en las pequeñas comunidades. Del "aquí" presente y concreto, en contraposición contra lo "mundial" indefinido y anónimo. Significa un ambiente de trabajo menos coercitivo, más alegre, más leve, y por lo tanto más productivo, donde los seres humanos realizan, con placer, lo que mejor saben hacer.


¿Será posible que los antiguos refranes: "Paso a paso se va lejos" y "La prisa es enemiga de la perfección" merezcan nuevamente nuestra atención en estos tiempos de locura desenfrenada?
En la película "Perfume de Mujer" hay una escena inolvidable en la que el ciego (interpretado por Al Pacino) invita a una muchacha a bailar y ella responde: "No puedo, pues mi novio va a llegar en pocos minutos". A lo que el ciego responde: "Pero es que en un momento, se vive una vida", y la saca a bailar un tango.
Muchos viven corriendo detrás del tiempo, pero sólo lo alcanzan cuando mueren, ya sea de un infarto o un accidente en la autopista por correr para llegar a tiempo. Otros están tan ansiosos por vivir el futuro que se olvidan de vivir el presente, que es el único tiempo que realmente existe.
Como dijo John Lennon, "La vida es aquello que sucede mientras planeamos el futuro".

Felicitaciones por haber conseguido leer este artículo hasta el final. Hay muchos que lo habrán dejado por la mitad para "no perder tiempo", tan valioso en este mundo globalizado.

viernes, 1 de agosto de 2008

Decálogo para Formar un Delincuente

Tomado de Emilio Calatayud, Reflexiones de un juez de menores

  1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
  2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
  3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
  4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
  5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
  6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
  7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
  8. Déle todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
  9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
  10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

viernes, 27 de junio de 2008

Elogio de la Lentitud

Por Carlos Ulanovsky

En un tiempo en que todo se hace a mil (y a e-mail) me permitiré el atrevimiento de preguntarme si tanta (o toda) rapidez debe ser cuantificada como signo de progreso. Estamos metidos en el tiempo implacable de la información al instante (urgente, cuantiosa, en ocasiones decididamente inútil), engrillados en prisiones de presiones, controlados por controles que ingenuamente suponemos que controlamos. Vivimos en guardia eterna, con pánico al mínimo retraso, espanto a cualquier filtración de tiempo, sometidos a una urgencia desvariada. Ahí andamos, definitivamente ganados (o perdidos) por la exigencia desmesurada, por la impaciencia precoz del vértigo laboral.

El desafío consiste en ser los más rápidos de los alrededores, y para eso hay que perpetrar la proeza de no dejar ni un minuto vacante.

Sé de mucha gente que ya no sale ni siquiera a almorzar con la excusa de que así no se expone a riesgos de robo, pero mientras come algo en su lugar de trabajo sella el compromiso de no alejarse del pico, de la pala, de la compu y del celular.

Dudo que sea yo la persona más autorizada para decir todas estas cosas, habida cuenta de que, para ser sinceros, estaría diciendo ni más ni menos que aquello que no hago en mi vida de todos los días.

Por eso me apoyaré en importantísimos intelectuales, habitantes de estepas primermundistas, como Milan Kundera, Sten Nadolni o Claudio Magris, que ya teorizaron con valentía y lucidez sobre la lentitud y reflexionaron sobre la velocidad como tiranía.

Ellos avanzaron y concluyeron que el humano contemporáneo tiene serias imposibilidades para reconocer que los enormes adelantos tecno-lógicos hacen mucho más veloz nuestra existencia, pero no necesariamente más rica. Ni mejoran nuestro mundo de afectos. Ni tampoco elevan los promedios posibles de creatividad.

Ellos escribieron sesudos tratados de reivindicación de la lentitud y estipularon que la fábula de la liebre y la tortuga ha perdido sentido en días como los que atravesamos, en los que las tortugas, cuando no corren, vuelan o se convierten en superhéroes ninjas.

En los escasos momentos en que logro distanciarme un poco de la sobreexigencia, me sumo a la idea madre (¿serían estas ideas que pueden llevar hasta nueve meses de gestación?) de reivindicar la lentitud, de empezar a vivir más despacio, de parar la mano.

No me parece mal intentarlo cuando lo que vemos que abunda son la máxima velocidad para llegar a ningún sitio, los ascensos fulminantes y su dolorosa contracara, las caídas estrepitosas.

–'Ta lento-, dijo alguien con voz de tono gauchesco y preocupación.

–Talento-, le respondió un sabio. -Talento es lo que falta. Y lo que sobra es prisa.

El autor es periodista y escritor

lunes, 31 de marzo de 2008

Justicia Social - Tristísimo

¿Qué hacemos con esto?

COMPOSICION ESCOLAR DE UN ALUMNO DE EGB2. PUBLICADA POR EL DIARIO"NORTE" DE RESISTENCIA (CHACO) EN SU EDICIÓN DEL 07/11/05 (PAG.42).
ENVIADO DESDE LA LOCALIDAD DE QUITILIPI (CHACO)

¿ QUÉ ES LA JUSTICIA SOCIAL ?

La maestra nos dió como tarea hacer una redacción con este título. Yo descubrí que la Justicia Social es la mejor ayuda para los pobres y permite a las personas vivir sin trabajar. No me resultó muy difícil por que es el caso de mi familia y otros vecinos.
En casa estamos todos muy contentos, el único que está enojado es mi abuelo que protesta por que cree que así no se levantará el país. El sale a cortar pasto en los otros barrios, limpia jardines y arregla bicicletas. Dice que eso es ganarse la vida, pero mis padres se ríen y piensan que él está "fuera de onda".
Antes vivíamos en la casa de mi abuelo, que es grande pero algo vieja. Papá se ocupaba de mecánico y mi mamá vivía quejándose, porque además de trabajar para su patrona, también tenía que lavar las ropas y las camisas engrasadas de papá. Mi hermana cocinaba, mi hermano era cadete y yo hacía los mandados. Siempre íbamos a la escuela porque mi abuelo le dijo a mi papá que si no nos mandaba, teníamos que irnos de su casa.
Ocurrió que una tarde llegaron unas señoras que parecían maestras, pero no eran. Mi papá no quiso atenderlas y hablaron con mi mamá. Le dejaron unos papeles. Durante la cena mi mamá dijo que el tema era la Justicia Social y contó lo lindo que sería porque nos darían una vivienda nueva y gratis. Mi papa rió y mi abuelo se quedó muy pensativo. Al final papá fue a firmar los papeles. ¡Y era cierto!
Cuando inauguraron el barrio nos fueron a buscar en un colectivo. Conocimos al gobernador y otros altos funcionarios. La casita es increíble: tiene baño, cocina, canillas con agua y focos por todas partes. Aplaudimos tanto porque también dijeron que no tendríamos que pagar impuestos ni agua ni luz.
Otro día volvieron las mujeres con más papeles. Mi mamá se ocupó de sacar fotocopias de todos los documentos de la familia. Al tiempo las señoras le vinieron a mostrar la lista y le dijeron que tenía que ir a cobrar como Jefa de Hogar. También llegaron unos muchachos y le mostraron otra lista para ir a retirar las mercaderías de los galpones. Después mi papá se fue a una reunión del barrio y consiguieron un comedor donde vamos todos los chicos y también traemos una ollita a nombre de mi abuelo, pero él no sabe nada, que si no arma un lío bárbaro.
Ayer inauguraron una sala para tener remedios gratis. Mi mamá está muy contenta, ya no tiene que ir a lavar la ropa y mi papá ya no le trae camisas engrasadas por que aceptó ser el "referente" del barrio y cobra un plan. Le prometieron que si ganamos la intendencia lo pasarán a "contrato seguro". Tiene que repartir los papeles, hacer las listas y ayudar en los actos.
Mi hermano mayor se hizo piquetero, le dan ropa y le pagan doble cuando hace turno noche; cuando sea mayor de edad también le darán un plan. Mi hermana y yo cobramos la beca escolar, aunque este año fuimos poco a la escuela por los paros y por que faltamos por las manifestaciones.
Solo mi abuelo no aceptó el beneficio de la Justicia Social y sigue viviendo solo en la casa vieja. Mi papá dice que es por que está "fuera de onda" y es un viejo amargado. Cuando sea algo mayor, voy a ser piquetero, después me gustaría ser "referente del barrio" y ayudar a los pobres para que todos gocen de la Justicia Social y no tengan que andar trabajando por unas miserables monedas como dice mi papá.